¿Por qué hemos de aprender a conjugar este verbo también en nuestras organizaciones?

Cuando definía las virtudes más relevantes en este futuro del empleo, en este mundo cada vez más complejo e incierto, sin duda una virtud necesaria para mí en las organizaciones Nº 5 impactada por las cinco tendencias que describo es el amor. Sí, que no nos dé vergüenza usar esta palabra tan potente y tan auténtica. Amor entendido desde una visión mucho más amplia de lo que entendemos habitualmente en una relación afectiva entre dos personas. Creo que en esto debemos salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos a pensar en cuál es de verdad nuestra manera de ver y sentir a las personas con las que nos relacionamos, en todo nuestro ecosistema, y cuánto amor, en un sentido amplio, estamos dispuestos a dar en cualquier relación. En estas organizaciones debe existir una cultura de verdadero «aprecio» al prójimo, de aprecio a nuestros colegas, líderes y personas con las que nos relacionamos para un fin común. Como bien dice Jose Pedro Manglano, «es más capaz de amar aquel que es más capaz de apreciar.». La ayuda, la dedicación, el tiempo de calidad, la mirada que damos, no vale por la utilidad que pueda prestar especialmente, sino por el corazón que ponemos al hacerlo, ahí radica la diferencia.¡ Hay que regalar mucho para estar lleno.!

En las organizaciones donde de verdad hay ese amor en sentido amplio se dan y se sienten estos 10 comportamientos que te animo a que pongas en practica y al menos intenta salir (un poco, aunque solo sea  un poco) de tu , de nuestra famosa y bien querida «zona de confort».

1. Hay comprensión y escucha desde el corazón y no solo desde la razón.

2. Hay y se potencian actitudes de servir a los demás y no tanto de ser servidos, sin importar la jerarquía.!

3. Se priorizan las conversaciones pendientes para reparar una relación deteriorada.

4. Se perdonan los comportamientos no deseados porque no existe rencor.

5. Las personas son un fin en sí mismas y no un medio para conseguir los fines de otros.

6. Se cuida y se trata con respeto a las personas, como si de una obra de orfebrería se tratara.

7. Se percibe,  se siente y se respira  la empatía puesta en acción en cada conversación, frente a frente y  a través de nuestras actuales pantallas y plataformas colaborativas

8. Se está atento a dar a las personas lo que necesitan en ese momento, desde un silencio a una conversación.

9. Se escucha lo que no se cuenta ,se mira lo que no se ve y se actúa en consecuencia

10. Se mira de «igual a igual», de «persona vulnerable» a «persona vulnerable». por que la vulnerabilidad de la fuerza para ganar.

Carl Rogers, famoso psicoterapeuta y pionero de la psicología humanista, define la empatía de la siguiente manera: «La empatía significa entrar en el mundo privado de percepción de la otra persona y sentirse completamente a gusto en él […]. Estar con otra persona de esta manera significa que se dejan a un lado, por el momento, las opiniones y valores propios para entrar en otro mundo carente de prejuicios».

En definitiva, es momento de aprender el lenguaje del corazón, y para aprender, ya sabemos todos que  hay querer y ¡ser valiente.! por que hay  que probar, fallar  y volver a probar. Lo que está claro es que nada cambiará si nosotros no cambiamos, probamos, fallamos y  tal vez con toda la vergüenza volvemos a intentar, al menos 1 de los 10 puntos que para mi son un manifiesto al servicio del amor en una organización que aspira a ser una vedadera  «Organizacion Nº5».

Ojala fuéramos por la calle y viéramos en las marquesinas, o en los escaparates de cualquier tienda o en nuestras conocidas paginas de empleo, anuncios del tipo: . “ Se necesitan financieros, economistas, expertos en Robótica, ingenieros, dependientes… CON ALMA, con capacidad de comprender a las personas que escuchen, que sumen, que ayuden a  su organización para cumplir su propósito  y que remen en equipo.”

Que duda cabe que  la ambición y el amor son las alas para emprender las grandes acciones,  y que los acontecimientos que hemos vivido durante la pandemia y que seguimos viviendo ahora han hecho aflorar en el ser humano la «mejor versión» de sí mismo y han puesto a la humanidad en el centro de muchas decisiones, lo que sin duda es un ejemplo claro de que tenemos grandes dosis de amor dentro de cada uno de nosotros y de que el reto no es otro que tener la ambición suficiente para  darlo más y más frecuentemente a cualquier persona con la que nos relacionamos porque los resultados, os aseguro, siempre son extraordinarios. ¿A que esperas.? AMA.