Tras esta pandemia, hay aspectos de nuestras vidas que han cambiado, y otras se han recuperado tal y como eran antes de vivir estos intensos meses. En el liderazgo, sucede igual. Hablamos de liderazgo digital, o de nuevo liderazgo o liderazgo remoto, sea como lo llamemos, hoy quería destacar aspectos que siguen siendo las bases de un buen liderazgo  y ahora en un contexto donde lideramos en la distancia casi cada día y cada vez mas rápido, para mi adquieren un extraordinario valor.

Las reflexiones que hago a continuación tiene mucho que ver con las que hace  Brené Brown en su libro, “Dare tu lead” y las que, sin duda para mi , deberían ser las áreas de intervención prioritarias para mejorar el liderazgo que pretenda impulsar cualquiera de los siete puntos de Kotter, cualquier cambio que quiera ser sostenible en el tiempo y transformador en los próximos años. Cada uno de ellos puede ayudarnos sin duda a valorar qué tenemos que cambiar en nosotros mismos para impulsar una verdadera transformación, espero que nos sirvan de referencia en nuestras reflexiones y decisiones como lideres de hoy:

1.Necesidad de impulsar conversaciones de valor, desafiantes, en las que demos espacio a compartir nuestros verdaderos sentimientos  sin endulzar o suavizar, en las que hablemos de nuestras necesidades y de cómo nos sentimos o se siente una persona sobre una u otra situación.

2.Desviar nuestro foco centrado en el mal comportamiento observado y priorizar nuestros esfuerzos como líderes en reconocer y conversar sobre los sentimientos, miedos y necesidades presentes que vive una persona para comportarse así.

3.Más valentía para generar verdaderos vínculos y mejorar así nuestra empatía al estar dispuestos a escuchar lo que no se dice y a saber conectar con la experiencia real de los demás, y no solo con la de uno mismo, para lograr  mejorar así la confianza entre dos personas.

4.Mayor número de personas y equipos que tomen verdaderos riesgos , sin miedo a ser vistos como un  fracaso o a ser penalizados de una u otra manera

5.Más resiliencia ante contratiempos o fracasos y mayor valentía para levantarse ágilmente, reconocer los errores y retomar la búsqueda de soluciones.

6.Dejar al lado la vergüenza y la culpa y elegir mostrarnos sin  miedo a la interpretación que los demás hagan de nosotros, apostando por ser responsables de nosotros y nuestras acciones y aprender de uno mismo  y del otro, continuamente.

7.Más valentía para participar en conversaciones sobre diversidad e inclusión sin miedo a  decir algo incorrecto o sentirnos inadecuados.  Así aportaremos  opiniones, “ al completo” con la riqueza que ello ofrece para encontrar de nuevo soluciones a un mundo diverso

8.Más dedicación y valentía para afrontar un problema en profundidad para lograr una transformación y evitar, buscar soluciones a corto plazo e inefectivas a largo.

9.Mas consistencia en los valores organizativos, asegurando decisiones y comportamientos ligados a ellos que se midan, se aprendan y se valoren.

10.Menos miedo y menos perfeccionismo facilitando asi  que las personas y los equipos aprendamos, evolucionemos y crezcamos.

Desde ManpowerGroup y, hoy nos movemos en esta dirección, y apostamos  por este importante valor, valentía en las decisiones y rapidez en las acciones .

Estos  diez puntos, diez áreas de mejora críticas para transformarnos y transformar, para atrevernos a liderar desde la mente y el corazón son la esencia de una cultura ganadora, una cultura sostenible de verdad.

No es posible liderar sin esta apertura, sin confiar en nuestra vulnerabilidad y humanidad. Como dice Brené Brown, «no puedes liderar sin ponerte en juego». Así es para mí.