Los Grandes Éxitos de Siempre

Los Grandes Éxitos de Siempre

Qué duda cabe que la crisis sanitaria en la que estamos inmersos, nos está enseñando mucho de humildad, haciéndonos ver que somos aprendices de todo y expertos de casi de nada. Ha mostrado la vulnerabilidad de todos nosotros, que nos creíamos superhéroes en un mundo VUCA que creíamos controlar y sin embargo, la realidad nos ha puesto en frente probablemente el desafío más complejo de superar de estos últimos años.

COVID-19 ha sido además un acelerador de las dos grandes estrategias en las que todas nuestras organizaciones estábamos inmersas; la tan necesaria transformación digital, de la que no habíamos salido todavía airosos, y la transformación cultural, no siempre dándole la categoría que se merece y que sin embargo, nos ha demostrado, de nuevo ahora, que no es posible transformación digital sin una transformación cultural, aunque sea acelerada.

Atrás quedaron las creencias limitantes de que el teletrabajo era para unos pocos, y que nuestros sistemas y estructuras no podían sustentarse en soluciones así si queríamos estar cerca de nuestros equipos, de nuestros clientes y de la sociedad en su conjunto. Sin embargo, en tan solo unas semanas, hemos tumbado una creencia tan arraigada como era aquella, hemos generado guías para ayudar a llevar el trabajo en la distancia lo mejor posible y hemos incluso sido capaces de “soltar” nuestra necesidad de control permanente, por un liderazgo de confianza y apoyo. ¿Qué más podemos pedir como lección de aprendizaje? Los desafíos siempre son y serán una oportunidad de crecimiento y desarrollo, si estamos preparados a mirar el mundo con otras gafas.

En este periodo, hemos necesitado y seguiremos sin duda necesitando el talento de nuestros equipos para salir de ésta lo más airosos posible, y hemos necesitado y seguiremos necesitando, a la tecnología, como palanca imprescindible de todo ello. Pero no olvidemos, que lo que realmente está haciendo y seguirá haciendo posible nuestra recuperación, es esa transformación humanista tan necesaria que ya estamos viviendo.

Una transformación que implica e implicará poner a la persona, a la esencia del ser humano en el centro de nuestras reflexiones, decisiones y acciones. Tan sencillo como esto. Cómo de capaces estamos siendo cada uno de nosotros para conectar y aceptar nuestras necesidades miedos e inseguridades, y cómo de virtuosos estamos siendo acompañando a nuestros equipos también en todo ello, que no nos queda duda que es y será el motor de nuestra verdadera transformación y sostenibilidad en los próximos meses.

Es por tanto el momento de volver a los básicos más que nunca, de conectar con nuestra más absoluta humanidad y desde ahí impulsar el crecimiento del talento en nuestras organizaciones.

Talento y tecnología por tanto, son y seguirán siendo, sin duda, la pareja de baile de los próximos meses, pero tengamos muy presente que la música de fondo, es y seguirá siendo, la esencia del ser humano, la música de los ”grandes éxitos” de siempre.