¿Cueces o Enriqueces?

¿Cueces o Enriqueces?


La semana que viene tengo el gusto de compartir panel con Raquel Roca, el primer encuentro del nuevo ciclo de webinars que ponemos en marcha desde la iniciativa que tengo la fortuna de liderar, Human Age Institute.

Webinars que pretenden seguir inspirando a todos nosotros y a nuestras organizaciones para no perder de vista la importancia de poner a la persona en el centro de nuestro ecosistema virtual de talento si queremos de verdad acelerar la recuperación de nuestras organizaciones y de nuestra sociedad en esta nueva era.
No tengo intención ni mucho menos de hacer spoiler de lo que os vamos a contar, pero si quería hoy, rendir un tributo a aquellas personas y organizaciones que estos preparados para “saltar de la pecera” como dice una compañera a la que aprecio mucho, Cristina Mulero.

Saltar de la pecera en el sentido de saltar de tu zona de confort para ir a otra, distinta, donde, sin dejar de ser lo que somos, seremos capaces de movernos en otro nuevo entorno con nuevas habilidades, conocimientos y virtudes que nos permitirán no solo sobrevivir sino también disfrutar y dejar huella de ello, porque no olvidemos que la vida también va de esto.

Saltar de esa pecera, por tanto, no supone pasar de “ser pez” a ser “otra especie”, sino de ser capaz de transformarnos internamente para transformar el entorno, pasar de cocer, sin más o realmente enriquecer.

Y bien, ¿Qué supone enriquecer en esta nueva era?

Supone dar un “Extra Mille”: Si señor, supone asumir el reto de dar un poco más de mi como líder de una organización, como persona del que formo parte para generar una mejor relación y vínculo con el ecosistema con el que me relaciono. Dar un poco más de mí, cuando seguramente todos creemos que ya damos lo mejor de nosotros, pero me pregunto qué pasaría si derribamos esta creencia tan limitante, y nos diéramos el permiso de darnos cuenta de que no es así.

Supone humanizarnos para humanizar nuestras marcas y nuestras organizaciones: Ser auténticos de verdad, preocuparnos de verdad por lo que me rodea y hacer este “extra mille” para enriquecer lo que veo. No enamora la belleza enamora la autenticidad.

Supone que cada uno de nosotros generemos una promesa de marca teniendo en cuenta lo que se espera de nosotros, pero no solo como organización sino como líder e “influencer” de nuestro entorno. Es el momento de hacernos preguntas poderosas…¿Sabes cuál es tu promesa de marca personal? ¿Qué te distingue como impulsor del propósito de tu organización? ¿Con qué enriqueces?
Supone que cada uno de nosotros generemos una cultura que inspire, aquella en la que puedes respirar tan hondo que permite entrar todo el aire en los pulmones llenando todo de “capacidad.”

Supone que en este entorno post COVID más virtual que nunca, cada uno de nosotros usemos la tecnología para liberar, para expandir posibilidades, conexiones en cualquier parte del mundo con el talento que necesitamos y generar vínculos emocionales también a través de ella , pero no para escondernos ni protegernos detrás de una pantalla, y dejar de exponernos, ni para controlar sin comprender el momento del otro, ni para sujetar a una persona a un lugar o a un calendario interminable de horas sin desconexión.

Supone que cada uno de nosotros nos hagamos más flexibles, colaborativos y digitales: Supone en definitiva pasar como bien nos contará Raquel Roca, a ser Knomwads de nuestro entorno, donde la generosidad impera, donde la co-creación de verdad con interés mutuo en el proyecto que se comparte es sincero y honesto, donde nos une el propósito, y no la relación contractual.

Las personas, los líderes y las empresas ganadoras en esta nueva era del talento post-COVID serán aquellas valientes, aquellas con coraje, que realmente “salten de la pecera”, aquellas personas que decidan, como bien nos decía aquel famoso anuncio de hace varios años, enriquecer y no solo cocer.