Hoy es un día especial para muchas mujeres, y para toda ellas va mi “Sunday post.”

Han pasado muchos años afortunadamente desde que la sociedad sólo ofrecía a las mujeres la función de ser madre y cuidar de la familia, y así lo hicieron, dejando sin duda alguna su alma en este importante propósito. Pero hoy quiero hablar especialmente de las mujeres y madres del ayer, que desafiando lo establecido, se erigieron en mujeres de referencia para su época, por que decidieron encontrar el espacio para dejar su huella en otros campos de la sociedad, que sin duda nos han ayudado a los que hemos venido detrás a vivir en una sociedad más avanzada y de las mujeres y madres de hoy que gracias a ese avance social, hoy dejan su huella en el ámbito familiar y también en el ámbito profesional, liderando proyectos, personas, responsabilidades día a día…

Hoy el mundo ha evolucionado y las oportunidades de que la mujer pueda por tanto contribuir y dejar un legado en su familia y en otros ámbitos de la vida, es ya una realidad.

Una realidad necesaria, si tenemos en cuenta las tendencias del futuro del empleo, en particular la que llamamos “Ecosistemas híbridos de Talento”, donde la diversidad e inclusión de tod@s, hombres y mujeres, centenials y baby boomers, se va a convertir cada vez más en un catalizador necesario para ser empresas sostenibles a largo plazo, para ser empresas que juegan un “juego infinito”, como dice Simon Sinek.

Creo que hemos avanzado camino en este siglo y en estos últimos años, ¡sin duda! Pero también creo que tenemos que seguir haciéndolo, especialmente hoy en el entorno de crisis en el que estamos y donde precisamente lo que necesitamos es poder tener diversidad de mindsets, de competencias y habilidades, de preguntas, de respuestas, para que teniendo en cuenta todo ello seamos capaces de, como me gusta decir, de lograr la mejor “fragancia” y tomar la decisión más acertada para nuestra sostenibilidad como organización. Una sostenibilidad que hay que entenderla como una verdadera aportación de valor a todo nuestro ecosistema.

Necesitamos seguir avanzando, porque no sólo se trata de abrir las puertas a la diversidad de todo tipo, sino de abrazar con humildad el hecho de que precisamente será la diversidad en sentido amplio, la que nos hará ser sostenibles. La humildad, es sin duda una virtud más necesaria que nunca en este nuevo future of work.

Yo me siento afortunada de haber tenido y de tener hoy la oportunidad de trabajar con grandes profesionales, hombres y mujeres cuyas valiosísimas aportaciones han contribuido a ser lo que somos hoy. Pero hoy quiero agradecer su contribución especialmente a las super-mamás de todas las organizaciones grandes y pequeñas y de cualquier sector ,que además de este importante rol , se dejan el alma más allá de sus familias, y de las que me maravillan muchas cosas; su continuo compromiso para dar lo mejor de sí mismas, sus tan valiosas skills, tan importantes hoy en día; resiliencia, capacidad de organización, disciplina, paciencia, flexibilidad, capacidad para generar vínculos con otros, para comprender al ser humano, y capacidad de liderar con el ejemplo especialmente, dos grandes virtudes tan importantes en este nuevo futuro del empleo; Amor, si, lo digo bien, Amor, en un sentido amplio, entendido como empatía en acción, y Valentía, conocida como la “virtud del desapego”, como bien la llama Jose Antonio Marina la virtud más importante para poder salir de nuestras zonas de confort para seguir creciendo.

Como madre de familia numerosa, que compagino esta bonita responsabilidad con mi responsabilidad como líder de un proyecto tan bonito como es el que tengo la suerte de liderar, entiendo lo que significa hacer lo posible por dar lo mejor de uno mismo en las dos facetas, y entiendo seguramente el sentimiento que surge cuando el listón nos lo hemos puesto a tal altura que tal vez ya desde el principio sea difícil de alcanzar. Pero hoy es el día de dejarnos querer, de recibir, de nutrirse y también de agradecer enormemente a aquellos que están muy cerca, el apoyo que nos ofrecen, día a día, para poder así dejar la mejor huella impulsando nuestro propósito familiar y profesional.

A tod@s, sin duda alguna, ¡GRACIAS!